Triste historia de la pequeña

¿Qué tan bueno puede ser el corazón de una pequeña? fue una tarde en Filadelfia, Chole y su padre decidieron pasar la tarde en un parque cercano, la niña estaba muy contenta, pues sería el  momento indicado para estrenar sus patines.

Una tarde divertida y llena de emociones, pues Chole tenía bastante miedo pero su padre la ayudó,  fue cuestión de un par de horas para que ella solita pudiera andar en patines, la tarde empezaba a caer y con ella un poco de brisa, era tiempo de regresar a casa, mientras se dirigían al coche la niña accidentalmente cayó por una pequeña barranca…. [wpex more=”.Leer La Nota Completa..” less=””]

Su padre asustado dio la vuelta para auxiliarla, pero en lo que bajó Chole pudo notar un bulto amarillento entre la basura a unos cuantos metros. La pequeña se acercó y quedó completamente sorprendida al ver que se trataba de una perrita. ¿Por qué estaba ahí?

Cuando su padre bajó le dijo a Chole que se alejara del animal, podría ser peligroso, pero ya era demasiado tarde, a sus 6 años esta pequeña tenía el corazón destrozado y con lágrimas en el rostro volteó a ver su padre y le dijo: ¨Papá el no me va a hacer daño. Se está muriendo papi¨, ella intentó acariciar a la perrita pero esta empezó a aullar como si alguien le hiciera daño.

“Papí, por favor tenemos que ayudarla, no podemos dejarla aquí¨. El padre negandose intentó llevarse a la menor, sin embargo, ella en medio de un terrible llanto le dijo “lo siento papi, pero yo me quedo aquí con ella”… El padre no pudo decir que no, le partía el alma ver a su hija así. Con mucho cuidado tomó a la perrita para llevarla con el veterinario. En el camino, Chole susurró ¨Tranquila Izzi, todo va estar bien, nadie te hará daño¨. Su padre respondió: ¨ ¿Izzi?¨ , ella dijo: ¨Sí papá así es como se llamará nuestra perrita¨.

Como un adulto Chole caminaba desesperadamente de un lado a otro en la sala de espera, la ansiedad le recorría el cuerpo y no paraba de morder sus uñas. El veterinario estaba sorprendido, las condiciones en las que venía la perrita eran increíbles, tenía infecciones, señales de golpes, una gran úlcera en la piel, cuadro severo de anemia y era evidente que hace meses no recibía ningún tipo de aseo.

Las esperanzas de que sobreviviera eran muy escasas, pues el simple tratamiento podía matarla, el padre de Chole le explicó la situación, pero la niña no entendió de razones, simplemente no se separó ni un momento de ella, las semanas pasaban y todos los días la visitaba.

Esa perrita lastimada y maltratada fue desapareciendo con el amor de una dulce niña, que aparte de tener un gran corazón, tiene conciencia, lo que le falta a la mayoría de los adultos, esos adultos que creen que porque son animales no sienten, que pueden utilizarlos como si fueran un costal para descargar sus problemas, sometiéndolos a sacrificios horribles sólo por engrandecer su ego.

Afortunadamente aún hay corazones buenos como el de Chole y el de este padre que apoyó la decisión de su pequeña hija hasta el final. Ahora Izzi y Chole son inseparables, de esta manera sin planearlo dos corazones se encontraron.

Y tú ¿qué hubieras hecho en el lugar de la niña?

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